El Premio Nobel de Literatura de 1998, el portugués, José Saramago, ha sido una de las figuras más importantes de la literatura portuguesa de todos los tiempos.

Saramago no sólo fue conocido internacionalmente por su obra literaria, también lo fue por sus fuertes convicciones políticas.

Saramago nació en una familia de campesinos sin tierra, en Azinhaga, un pequeño pueblo de la provincia de Ribatejo, en la margen derecha del río Almonda, a unos cien kilómetros al noreste de Lisboa.

Sus padres fueron José de Sousa y Maria da Piedade.   Su nombre fue cambiado por el Registrador, quien le agregó el nombre Saramago, en era el sobrenombre que tenía su padre en el pueblo, de lo que se enteró a la edad de 7 años, cuando presentó sus documentos de identidad en la escuela primaria. 

Saramago es el nombre de una planta herbácea silvestre, cuyas hojas en aquellos tiempos servían de alimento a los pobres.

Nació el 16 de noviembre de 1922, sin embargo, su acta de nacimiento dice que nació el día 18, ya que fue presentado fuera de la fecha legal y para evitar pagar una multa sus padres alteraron la fecha de su nacimiento.

Años más tarde su familia viajó a Lisboa donde lograron establecerse y Saramago entró a la escuela y obtuvo muy buenas calificaciones, pero debido a las dificultades económicas de la familia, tuvo que abandonar sus estudios de bachillerato y con apenas 12 años de edad, tuvo que comenzar en la escuela técnica vocacional en donde por cinco años estudió la carrera de cerrajero mecánico, y luego la ejerció en un garaje del centro de Lisboa.

De cerrajero a escritor

Entre las materias que debía estudiar en su entrenamiento como cerrajero Rubí mecánico sorprendentemente, el programa de estudios de esa época, aunque obviamente de orientación técnica, incluía, además del francés, una asignatura de literatura.

Debido a la situación económica, en casa no tenían libros, los pocos que Saramago tenía, los iba comprando él mismo, con dinero que un amigo le prestaba.  Pero esos libros, en su mayoría de texto, le abrieron el gusto por la literatura.  Siendo ya muy mayor, comentó en una entrevista que aún podía recitar de memoria los versos que aprendió en esa época.

Al terminar su curso, ya de 19 años de edad, comenzó a frecuentar, en su horario nocturno, una biblioteca pública en Lisboa. Y fue allí, sin ayuda ni guía, excepto la curiosidad y la voluntad de aprender, que desarrolló su gusto por la lectura y poco a poco fue refinándose.

Las mejores obras de Saramago

Sus obras, algunas de las cuales pueden verse como alegorías, suelen presentar perspectivas subversivas sobre hechos históricos. Entre las más importantes podemos encontrar:

El evangelio según Jesucristo

Definitivamente una obra muy polémica, que hasta le valió problemas con la Iglesia, ya que en libro da una perspectiva de Jesús a través de una visión más humana y menos espiritual, basándose en los Evangelios, pero dando otro giro a la vida de Jesús.

Ensayo sobre la ceguera

Relata una epidemia de ceguera con la que se deben aislar a los afectados, mientras luchan por mantenerse con vida.  En esta obra, Saramago pretendía mostrar la necesidad de recuperar nuestras vidas y cambiar cómo la llevamos.

La Caverna

Un análisis sobre una familia de artesanos que ven peligrar el negocio familiar como resultado de la tecnificación de los procesos de producción. Una historia de nacimiento y decadencia.